
Originario de El Carmen Nuevo León donde nació un 12 de Marzo de 1920. Sus padres fueron Don Salvador González González y Doña María de la Luz Villarreal. Fue el mayor de 10 hermanos, quedando como cabeza de la familia al fallecer su padre.
Realizó sus estudios primarios en la propia localidad de El Carmen habiendo cursado sólo hasta el 4° grado.

Su padre trabajaba para Ferrocarriles Nacionales de México en la plaza de Nuevo Laredo Tamaulipas. Por un tiempo, 5 o 6 años, la familia se trasladó a esa ciudad fronteriza donde probaron, por un tiempo, administrar un restaurante, nevería y hotel. Lograron juntar algunas reservas económicas y regresaron de nuevo a El Carmen, viniendo Don Gregorio con la encomienda de su padre de invertirlo en algo que se le ocurriera.
Por entonces, Don Gregorio contaba con poco más de 20 años e inició el negocio de la Nuez, primero con su familia, hermanas y hermanos con quebrados manuales.

Poco a poco fue contratando a más gente y comprando maquinaria. Su inquietud audaz y visión lo hizo explorar mercado en USA, donde conoció a un personaje en San Antonio que sería determinante para el crecimiento de su negocio. Fue el Señor William Martin, de quien se ganó su confianza y le ayudó a conseguir maquinaria más moderna llevándolo a construir las naves que ahora ocupa la empresa, adquiriendo la maquinaria de USA, convirtiéndose en la primera planta procesadora de nuez en América Latina; para entonces, en el año de 1950, Don Gregorio contaba con sólo 30 años de edad.

Contrajo matrimonio con Andrea Lazcano Lazcano en el año de 1948 y tuvo 3 hijos: Salvador, Rosalba y Gregorio.

Por esos años adquirió huertas de nogales en Bustamante, posteriormente en los Rayones Nuevo León, así como en Parras de la Fuente Coahuila.
Una vez que la planta empezó a trabajar a toda su capacidad dando empleo a más de 100 trabajadores, hombres y mujeres; no sólo de El Carmen, sino también de los vecinos municipios de Salinas Victoria, Mina, Hidalgo y Abasolo, todos en Nuevo León.

En 1957 adquirió una propiedad en el municipio de Atotonilco Estado de Hidalgo. Se trataba de una ex hacienda de nombre El Zoquital de los herederos del Gral. Gravioto (compadre del Gral. Porfirio Díaz).
El propósito de esta planta era surtir a clientes de la Ciudad de México y centro del país. De esta planta y la venta en la Ciudad de México D.F. se encargó su hermano Antonio F. González.

De la operación de la planta de El Carmen se encargó su hermano Salvador González; mientras del área administrativa se encargó su primo hermano Dn. Felipe Villarreal González.

Otros de sus familiares que colaboraron con Don Gregorio en el negocio fueron: sus hermanos Ramiro, José y Mario, sus hermanas Haydee, Gloria y María; así como también sus primos Ramiro, Francisco y Antonio Gzz. V. y cuñados Gilberto Cantú , Antonio, Alejandro y Gilberto Lazcano Lazcano.
Manejando el negocio de las nueces a escala industrial y exportando a USA por camiones. Permitió Diversificar sus inversiones, primero adquiriendo huertas y después ranchos ganaderos tanto en Nuevo León, como en Coahuila, Tamaulipas y Veracruz.
Se apoyó en el resto de sus hermanos y primos hermanos para el abasto de materia prima, ubicándolas en diferentes regiones productos de nuez del país (Chihuahua, Parras, San Luis Potosí, etc.).
Fue pionero en introducir variedades de nuez de cáscara de papel en la huerta de su propiedad y apoyando a otros productores de aquella época.
Se hizo merecedor a recibir el reconocimiento al mérito cívico tanto en el Carmen como en Los Rayones Nuevo León gracias a su generosidad y actitud filantrópica. En Rayones donó terrenos para la construcción de jardín de niños, secundaria, preparatoria, centro de salud, entre otros, así como aportaciones económicas.

Don Gregorio González falleció el día 1° del mes de octubre del año de 2004 a los 84 años de edad, dejando un legado de trabajo a su familia.
La empresa Nueces y Piñones del Norte, S.A. de C.V. quedó a cargo de su hija Rosalba González Lazcano; su esposo, el Dr. Gerardo Garza; y sus hijos Gregorio, Manuel y Rosana Garza González, que vienen a ser la 3a generación en la empresa trabajando con mucho empeño y entrega, conscientes de la responsabilidad y el compromiso heredado por sus abuelos de mantener vigente la empresa, modernizarla y, si es posible, llevarla a otra dimensión.

